728x90 AdSpace

Artículos
viernes, 7 de julio de 2017

Tengo baja autoestima, ¿necesito una cirugía plástica?

Hay momentos en que la preocupación por el cuerpo se intensifica, como la llegada del verano. Mirarse al espejo y encontrarse con cualquier imperfección es desesperante. Aprender a convivir con la frustración de que no te guste tu propia imagen es un desafío.

Hoy, en una sociedad potsmoderna, la búsqueda frenética del cuerpo perfecto ha aumentado. Hacerse una cirugía plástica, por ejemplo, se volvió moda por su capacidad de construir cuerpos esculturales. ¿Pero será que la búsqueda desenfrenada de esos procedimientos ha sido beneficiosa?

Cuando el asunto es la cirugía plástica, es necesario verificar la necesidad con cuidado y, si es posible, con el acompañamiento de un psicólogo que compruebe si ese acto será determinante para su autoestima. Muchas veces, esa realidad es sólo la punta del iceberg, la exteriorización de insatisfacciones mucho mayores.

La belleza física engloba buena alimentación, ejercicios físicos, hidratación de la piel y cuidados exteriores. Todo eso, en general, es interesante, porque mejora la salud. Con mejor salud, la persona va a tener una estética agradable.

Pero es necesario tener cuidado con las exageraciones, para que no se vuelvan vicios y, consecuentemente, dolencias psicológicas. Presta atención para que algo bueno no se vuelva malo, porque la vida hay que vivirla con responsabilidad, foco y simplicidad.

Despertarse temprano y enfrentarse a los ejercicios del gimnasio no es algo que genere placer en la mayoría de las personas. La decisión de encarar el ejercicio después del trabajo tiende a ser una buena alternativa, pero el desgaste afrontado durante el día -reuniones, cuidados con los niños, almuerzo, tráfico…- puede ser desmotivador. El cansancio, tras ese maratón, tiende a impedir la voluntad de moverse. Y lo que se ha vuelto común es la búsqueda de “dietas milagrosas“.

La nutricionista Michelle Barros aconseja a las mujeres acudir a un profesional antes de empezar cualquier tipo de dieta. “Hoy son muy comunes los regímenes que prometen “milagros” para perder peso, en busca del cuerpo perfecto, olvidándose de los efectos nocivos que esas dietas causan en el organismo, como infertilidad, desmotivación, pérdida severa de nutrientes, desórdenes alimenticios e incluso depresión”.

La preocupación por el peso ideal y la belleza reflejada en el cuerpo lleva a muchas personas a trastornos alimenticios, autoestima baja y complejo de inferioridad. La cirugía estética hay que considerarla con libertad, caso a caso, con moderación, teniendo en cuenta la salud física y psíquica.

La vida y la salud física son regalos preciosos. Hay que cuidarlos con equilibrio, teniendo en cuenta las necesidades de todos y el bien común. Es necesario respetar el cuerpo pero sin hacer de él un valor absoluto.

Hay que considerar la importancia de un problema en una determinada parte del cuerpo que puede hacer sentir inferior o con baja autoestima a una persona, pero también tener claro que la belleza de una persona está por encima de la estética y prestar atención a no dejarse esclavizar por una cultura de belleza que la representa a menudo con un patrón determinado por una economía que quiere vender cosméticos y cirugías.


Texto basado un  publicado originalmente por Cançao Nova

  • Comentarios Web
  • Comentarios Facebook

0 comentarios:

Publicar un comentario

Su mensaje será revisado antes de publicarse. Contenido ofensivo o agresivo será eliminado. No es un sitio de debate sino de formación religiosa y evangelización.

Articulo Revisado: Tengo baja autoestima, ¿necesito una cirugía plástica? Puntaje: 5 Reviesado por: Hermanos Franciscanos