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sábado, 15 de julio de 2017

¿Sexo con robots? Mira los riesgos


La marcha de los “robots sexuales” ya ha empezado y dentro de pocos años podría volverse una invasión, pero el mundo no está preparado para enfrentarla. Esta es la alarma lanzada por la Foundation for Responsible Robotics (Frr), una fundación internacional que analiza los problemas éticos y morales vinculados a la presencia cada vez más difundida de máquinas inteligentes entre los seres humanos (La Repubblica, 5 julio).

Al menos cuatro empresas producen ya robots (entre las cuales Android Love Doll, Sex Bot, True Companion), completamente similares a hombres y mujeres, anatomía sexual incluida la piel de silicona.

Algunas de estas empresas están evaluando actualmente la introducción de modelos capaces de hablar y moverse, y una eventual adopción masiva de los nuevos productos podría llevar al abatimiento de costos que hasta el momento van de los 5.000 a los 15.000 dólares por ejemplar (punto-informatico.it, 5 junio).

Esta nueva revolución tecnológica tiene ventajas y desventajas, afirma un reporte de la fundación publicado por el Daily Telegraph de Londres (5 de julio).

En el estudio del nombre más que auto explicativo “Nuestro futuro sexual con los robots”, el profesor de inteligencia artificial y robótica en la Sheffield University Noel Sharkey y colegas tratan de abordar las cuestiones que por el momento se consideran como mínimo escabrosas.

La previsión de la Foundation for Responsible Robotics es que dentro de una década estos instrumentos de placer mecánico no serán considerados una forma de fetichismo sexual sino que serán aceptados a gran escala. Con estos posibles objetivos:

1 – Ofrecer compañía y terapia sexual a personas ancianas, solas y discapacitadas.
2 – Consentir a una pareja separada geográficamente seguir teniendo relaciones sexuales con la ayuda de un robot que replique a distancia las prestaciones de uno y otro.
3 – Sería incluso posible, afirman algunos científicos, hacer hablar a un robot con la voz de la pareja para volver la experiencia más verosímil.
4 – Un robot sexual podría funcionar también como prostituta en las casas de citas.
5 – Actuar como una ayuda fundamental para la rehabilitación sexual de víctimas de abusos o traumas.
6 – Actuar de terapia para quien padece pulsiones socialmente inaceptables como fantasías de violencia sexual en adultos y niños.
Pero los límites de estas máquinas artificiales son múltiples. Según Sharkey, en el área ancianos, “si una persona padece Alzheimer, podría no ser capaz de distinguir entre un robot y un ser humano. Como sociedad tenemos necesidad de evaluar cuestiones de este género, considerando la posibilidad de reglamentar un sector nuevo y en rápido desarrollo”.
Algunas compañías del sector están creando robots sexuales con una personalidad “tímida” o “reacia”, de manera que aquellos que los adquieren puedan pensar en forzar al robot a tener sexo. “Roxxxy Gold”, es el nombre de una “robot sexual” fabricada por la TrueCompanion, y puede transformarse en el personaje de “Frigid Farah“.

La empresa japonesa Trottla ha empezado a producir muñecas-robot a escala natural en uniforme de colegialas orientadas específicamente a un público de pedófilos. El mismo fundador de la Trottla, Shin Tagaki, confesó ser un pedófilo, declarando, sin embargo, que nunca ha abusado de niñas porque usa en su lugar a las muñecas robot.

Algún experto considera que un sistema así serviría para prevenir violaciones y abusos de mujeres o menores, pero el informe de la FRR advierte que al contrario podría aumentar la pedofilia y la violencia sexual.

“Abordar la pedofilia con los robots del sexo es una idea cuestionable y repugnante”, comenta el profesor Patrick Lin, profesor de ética robótica del Politécnico de California. “Imaginemos qué sucedería si el racismo se enfrentara permitiendo a los blancos maltratar, discriminar o pegar a un robot negro. ¿Funcionaría como antídoto al racismo? Probablemente no”.

“Los robots del sexo son un interesante caso de estudio si se quiere abordar una de las cuestiones principales de la robótica – subraya la doctora Aimee van Wynsberghe, profesora de ética y tecnología de la Universidad de Delft y co-directora de la FRR – ¿Qué tipo de consecuencia tiene sobre el usuario humano la interacción con estos compañeros robóticos? ¿Esta idea de pérdida de habilidades morales significará que no querremos interactuar con los seres humanos porque es más fácil hablar o recibir gratificación sexual de un robot? (www.tpi.it, 5 julio).

Ya ha sido ofrecida una respuesta a estas dudas con el caso de la muchacha francesa, Lilly, de “casarse” (las comillas son obligadas) con el robot que ella misma se construyó y a quien le ha dado el nombre de InMoovator. ¿Es una forma de asexualidad? “No somos médicos y no nos atrevemos a decir nada, pero que algo no va bien en la construcción de nuestras personalidades y nuestras relaciones es tan cada vez más evidente que parece ya una banalidad” (Aleteia, 13 april 2017).
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Articulo Revisado: ¿Sexo con robots? Mira los riesgos Puntaje: 5 Reviesado por: Hermanos Franciscanos