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sábado, 15 de julio de 2017

La lección del sacerdote Modesto Paris, fallecido de ELA: Amo la vida, incluso con la enfermedad

“Ahora que puedo sólo soñar con los ojos abiertos y el corazón que late entiendo que la vida no es con los pies sobre la tierra que te obligan a pensar sólo en lo que ves porque de esa forma te pierdes lo bello de la vida con la “V” mayúscula, por lo tanto le agradezco al Señor que me haya regalado esta SLA…vina (ELA)”, fueron las últimas palabras del sacerdote Modesto Paris – fallecido entre el 30 y el 31 de mayo en el hospital “Villa Scassi” en Génova – a sus muchachos, a los jóvenes del movimiento Rangers que fundó en 1984 en el Santuario della Madonnetta en Génova, a los amigos de toda una vida hecha de gozo pero también de sufrimiento.

Hace dos años al sacerdote Modesto Paris le diagnosticaron ELA, esclerosis lateral amiotrófica (SLA en italiano), a la que siempre se refirió de manera bromista llamándola Slavina (en español, alud), una slavina que según las íntimas palabras que le dirigió al cardenal Angelo Bagnasco, arzobispo de Génova llevará muchas vocaciones a la Iglesia. También el presidente de la CEI (Conferencia Episcopal Italiana), el cardenal Gualtiero Bassetti agradeció en nombre de toda la Iglesia al sacerdote Modesto por su “inigualable servicio al valor de la vida” (Avvenire, 26 junio).

“Los médicos fueron claros – dijo el sacerdote Modesto – me dijeron que sólo el 15% de las personas en mis condiciones decide seguir luchando. Mi sí a la vida, a pesar de las estadísticas, fue inmediato, sin titubeos. Y no sólo porque soy un hombre de fe, un fraile agustino descalzo, ordenado sacerdote hace 33 años por el papa Juan Pablo II. Lo hice porque amo la vida en todas sus facetas. Centré todo mi sacerdocio en el ejemplo. No podía echarme para atrás precisamente ahora. Durante todos los años que llevé el hábito lo prediqué en miles de misas, en la iglesia o en la cima de las montañas”.

El sacerdote da un consejo: “Si pudiera hablar todavía repetiría en voz alta estas palabras del papa Francisco: “El dolor es dolor, pero si se vive con gozo y esperanza te abre la puerta a la alegría de un fruto nuevo”. Al no poder gritar lo escribo en la tableta que tiene mi hermano Andrea. Uso tres dedos de la mano derecha”.

Luego añade: “La única parte de mí que todavía logro mover. Además de los ojos. Voy sin control. Pongo en orden los pensamientos que como un relámpago atravesaron mi mente, instantes antes de mi sí. En mi habitación los chicos colgaron en el techo un cometa con una frase escrita. Una frase que he repetido muchas veces a quien se encontraba en dificultad, y ahora se vuelve un estímulo también para mí cuando abro los ojos. “El cometa vuela sólo con el viento en contra”.

En estos meses, concluye Modesto, “lo miro de la mañana a la noche durante horas y horas. El viento, en este periodo, ha sido constantemente, obstinadamente, en contra. Y precisamente por eso sigo volando”.

Después de los Rangers, y su ejemplo de una fe gozosa y al servicio de los demás, el sacerdote decidió fundar otro movimiento nacional, Millemani por los demás: asociaciones de adultos de cualquier edad que se reúnen y organizan actividades con un objetivo común: ayudar al próximo.

En 30 años, junto al religioso y a los fundadores, se alternaron decenas de personas que, por turnos, “sacaron adelante” al grupo sin mirar las manecillas del reloj. Haciendo un excelente trabajo. Y siguiendo un lema, “Llamados a transformar el mundo”, que podría resumir todo el actuar no sólo de la asociación Millemani por los demás, sino también del sacerdote Modesto Paris que transformó toda su existencia, incluido el tramo final, en un himno a la vida.

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Articulo Revisado: La lección del sacerdote Modesto Paris, fallecido de ELA: Amo la vida, incluso con la enfermedad Puntaje: 5 Reviesado por: Hermanos Franciscanos