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sábado, 10 de junio de 2017

Cómo hacer que mi divorcio afecte lo menos posible a mis hijos

Si un hada madrina, -como esa de los cuentos- se me apareciera y me dijera que me concede un solo deseo, el que yo quisiera, le pediría que el divorcio nunca más existiera. Me duele ver el sufrimiento de los hijos al ver a su familia fracturada, con sus ojitos llenos de impotencia de no poder hacer nada por rescatar el matrimonio de sus papás. Es un dolor que no existen las palabras para describirlo.

El divorcio afectará a los hijos de todas las edades, solteros o ya casados. Es importantísimo que los padres sepan manejar sus conflictos como adultos, porque si bien el impacto del divorcio daña mucho a los hijos, los problemas entre sus padres los daña aún peor. Si de por si esta experiencia los llena de tristeza, ansiedad, inseguridad, enojo y miedo, si le agregamos conflictos entre las dos personas que ellos más aman, los hijos viven un verdadero infierno.

Definitivamente, en los planes de Dios está que TODO MATRIMONIO SE SALVE. Sin embargo, es una realidad que no siempre sucede así. Cuando se está en el proceso de divorcio oímos -porque la ceguera espiritual no nos permite escuchar- tantísimas sugerencias y consejos de personas que nos quieren y desean que salvemos nuestro matrimonio.

Comentarios como: “No te divorcies por tus hijos” o “Tus hijos son los que más van a sufrir”. Pareciera que lo que nos dice entra por un lado y sale por el otro. Ni siquiera el amor por nuestros hijos (que se supone es el amor más puro y poderoso) nos hará quedarnos en un matrimonio del que ya están decididos a salir. Bien o mal es una resolución que ya tomamos y solo el tiempo nos hará ver las consecuencias de nuestra decisión.

Todo divorcio cobra una factura muy dolorosa porque no solo afecta a los involucrados, sino a todo a su entorno. En pocas palabras, en un divorcio la única que gana es la cuenta bancaria del abogado. Si tan solo confiáramos que todo matrimonio tiene su lado para salvarse…

Me encantaría decirles que sus hijos no sufrirán y que con terapias se recuperarán al cien. No se los diré porque no es verdad. Un divorcio siempre será una experiencia traumática para los hijos. Lo que sí es que en las manos de los padres está que este proceso sea lo menos doloroso posible. Comparto los siguientes puntos que sugiero se tomen en cuenta.

Los hijos todo observan, de todo hacen juicio, aunque no lo externen y todo imitan. Es por eso que es importantísimo que los padres adquieran herramientas para saberse comunicar entre sí siempre dando buen ejemplo y mostrando madurez. Con esto pueden ayudar a todos los miembros de la familia a que este trance sea más llevadero y que los efectos emocionales sean los menores.

Incluso, paradójicamente pueden usar el divorcio como escuela de virtudes como el perdón, la piedad, la paciencia, la justicia, prudencia, etc. Todo dependerá de su capacidad de sacar el lado luminoso de las experiencias dolorosas como esta.

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Articulo Revisado: Cómo hacer que mi divorcio afecte lo menos posible a mis hijos Puntaje: 5 Reviesado por: El Evangelio del día